Geopolítica de Trump en Ucrania y América Latina
Por Óscar Álvarez Araya1
Introducción
Después de más de tres años de guerra entre Rusia y Ucrania, las propuestas para encontrar una solución negociada de paz están ya sobre la mesa. El controversial encuentro en la Casa Blanca entre Trump y Zelenski concluyó sin resultados. Pero la siguiente cita que tuvo lugar en Yeda, Arabia Saudita y estuvo presidida por Marco Rubio, Secretario de Estado de los Estados Unidos, si ha logrado importantes avances.
La misma Organización de Estados Americanos (OEA) con su nuevo Secretario General Albert Ramdin, así como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) podrían estar en la mira de los planes de ajuste de Elon Musk, Marco Rubio y Mauricio Claver-Carone.
Al finalizar el encuentro la delegación de Ucrania apoyó la propuesta estadounidense de un cese al fuego de 30 días en el conflicto con Rusia a cambio de que Estados Unidos le reanude la asistencia militar y de inteligencia.
Ahora Estados Unidos está proponiendo a Rusia que se una también a la pausa de 30 días. Es posible que el presidente Trump converse de nuevo con su homólogo Vladimir Putin por la vía telefónica, tal y como lo hicieron el mes pasado.
La posibilidad de una solución negociada del conflicto y de la construcción de un acuerdo de paz completa y duradera continúa sobre la mesa. Sobre todo ahora que las relaciones bilaterales entre los Estados Unidos y Rusia han sido normalizadas.
Mientras se busca una salida a la guerra en Ucrania, la administración Trump continúa interesada en los asuntos del hemisferio americano.
Las Aspiraciones Expansivas de Trump en América
En varias ocasiones Trump ha manifestado con total sinceridad tener aspiraciones expansionistas en sus esferas de influencia más cercanas: Canadá, Groenlandia y el Canal de Panamá. Una y otra vez ha manifestado que desea a Canadá como el estado 51 de los Estados Unidos. Así como que aspira a controlar Groenlandia de alguna manera. El control de Groenlandia le permitiría una mejor navegación y explotación de los recursos del Ártico. En este punto también parece inspirarse en William McKinley, quien fuera presidente de los Estados Unidos a finales del siglo XIX y logró la anexión de Hawai y el control de Filipinas, Puerto Rico y Guam. Es decir logró aumentar el tamaño del territorio de los Estados Unidos.
De tal manera que la América Latina sobre todo a través del Canal de Panamá se encuentra dentro de las esferas de influencia o espacio vital de los Estados Unidos según la visión de la administración Trump 2.0.
Tanto el norte, como el sur y el centro de América estamos vinculados por la geografía, la vecindad y los valores comunes y compartimos el mismo hemisferio americano.
Marco Rubio y la Estrategia de los EE.UU. en América Latina
Durante su viaje inaugural como el primer hispano Secretario de Estado de los Estados Unidos Marco Rubio ha visitado Panamá, Costa Rica, El Salvador, Guatemala y República Dominicana, lo cual demuestra la importancia geopolítica y estratégica que tenemos para la gran potencia del norte.
Según la visión de la administración Trump expresada por su Secretario de Estado Rubio en la América Latina ellos distinguen entre aliados o amigos como los países mencionados y enemigos como los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Así también manifiestan una y otra vez preocupaciones por el aumento de la presencia china en la región, sobre todo en el Canal de Panamá.
China y la Influencia en el Canal de Panamá
Donald Trump pronunció su discurso inaugural al mediodía del 20 de enero de 2025, como presidente número 47 de los Estados Unidos. Se trató de un discurso inspiracional de lineamientos generales de lo que sería su segunda administración.
Respecto a China ofreció unas palabras que generaron mucha controversia especialmente en la América Latina. En esa ocasión anunció la recuperación del Canal de Panamá con palabras como las siguientes: “China está operando el Canal de Panamá. Y no se lo dimos a China. Se lo dimos a Panamá y lo estamos recuperando”. Con estas y otras declaraciones Trump viene demostrando que le preocupa la presencia de China en el Canal de Panamá y en la América Latina en general.
Durante la primera salida al exterior del nuevo Secretario de Estado Marco Rubio se trataron temas relacionados con China. Así por ejemplo en la visita a Panamá se insistió en que “van a recuperar el Canal de Panamá” en vista de que (según dijo) ahora está controlado por China. Rubio destacó que dos puertos, uno en el Pacífico y otro en el Caribe, además de un puente sobre el canal son propiedad de empresas chinas. Según Rubio, Panamá estaría violando el Tratado de Neutralidad del Canal firmado después de los Tratados Torrijos-Carter. En realidad la filial de CK Hutchison Holdings gestiona dos puertos cercanos a las entradas al Canal de Panamá por el Caribe y por el Pacífico. Sin embargo, recientemente dicha filial china ha anunciado que vendió la mayoría de sus acciones a la firma Black Rock, de identidad estadounidense. Algunos analistas suponemos que las palabras del presidente Trump en su discurso inaugural y la visita del Secretario de Estado Rubio a la ciudad de Panamá pudieron influir en la decisión de la filial china.
Pocos días después de la visita, el presidente de Panamá Raúl Mulino decidió cancelar la participación de Panamá en la nueva Ruta de la Seda, proyecto auspiciado por el gobierno de Beijing. Así también anunció que su gobierno ha ordenado una auditoría de la empresa china que opera los puertos cerca del Canal de Panamá. Ambos movimientos al parecer pretenden complacer las aspiraciones de Trump y Rubio sobre la presencia china en el canal.
Durante su visita a Costa Rica, Rubio elogió con firmeza la posición que ha sostenido el actual gobierno de Costa Rica dejando fuera a Huawei de las licitaciones sobre el tema de redes de quinta generación o 5G. Promovió el necesario despliegue de la tecnología 5G con proveedores confiables y seguros que hayan firmado el Convenio de Budapest. En este punto hay que precisar que desde el gobierno de los Estados Unidos temen un autoritarismo data centrista, es decir una globalización del sistema chino de control de los datos de las personas. Para la administración Trump el tema de las redes de quinta generación o 5G es un asunto sensible de seguridad nacional.
Durante su visita a Guatemala, Rubio felicitó al presidente Bernardo Arévalo por ser uno de los pocos países de la América Latina que mantienen relaciones diplomáticas con la República de China en Taiwán. Lo cual mostró tangencialmente la simpatía del Secretario de Estado por Taiwán y su oposición a China.
Política Exterior de Trump y la Seguridad Nacional
Hasta el momento parece que la principal preocupación geopolítica de Trump en la América Latina es la creciente presencia de China, tal y como se puso en evidencia en sus discursos y durante el viaje de Rubio a los países integrantes del SICA.
Además de expresar preocupaciones por la presencia de la República Popular China en la región, así como una posición contraria a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua, la administración Trump está dando una gran prioridad a la reducción del gasto gubernamental y de la ayuda exterior en general. Tal política de ajuste puesta en práctica gracias a la asesoría de DOGE se ha manifestado claramente en la América Latina y el Caribe.
El enfoque de Trump es pragmático, generalmente nacionalista y proteccionista, como se ha notado en sus políticas de aranceles hacia México, Canadá y China, por el momento.
Ajustes de Política Exterior: Recortes y Reajuste
Pero las políticas y ajustes de Elon Musk con DOGE, Departamento de Eficiencia Gubernamental, más bien tienen una orientación libertaria y anti woke, semejante a la de Javier Milei en Argentina. Ese ajuste de motosierra ha llegado como sabemos hasta la ayuda exterior de los Estados Unidos y a entidades tales como la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) y la Fundación Nacional para la Democracia (NED). También hasta el Departamento de Estado y el mismo Departamento de Defensa. Según el Secretario de Estado Rubio sólo en la AID ya se han eliminado el 83 % de los programas, pues según su criterio no responden o incluso contradicen el interés nacional de los Estados Unidos.
Con la motosierra de DOGE no solamente se está reduciendo el gasto público y el tamaño del gobierno federal sino que al mismo tiempo se está realizando una revolución conservadora contra todas las oficinas y programas que tengan que ver con el “wokismo”.
La motosierra ha llegado incluso a los programas a favor de la democracia y los derechos humanos en la oposición a los regímenes autoritarios de la región. Se han cancelado 92 de los 95 programas del Instituto Internacional Republicano (IRI) y unos 100 programas del Instituto Nacional Democrático (NDI). Es decir que los recortes están afectando sobre todo a los programas de opositores a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Pero al mismo tiempo recientemente Trump le canceló la licencia a Chevron para operar en Venezuela y Rubio ha manifestado que evalúan sacar a Nicaragua del Tratado de Libre Comercio CAFTA-DR.
La misma Organización de Estados Americanos (OEA) con su nuevo Secretario General Albert Ramdin, así como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) podrían estar en la mira de los planes de ajuste de Elon Musk, Marco Rubio y Mauricio Claver-Carone.
Un Ajuste de Motosierra en la Política Exterior
Pero las políticas y ajustes de Elon Musk con DOGE, Departamento de Eficiencia Gubernamental, más bien tienen una orientación libertaria y anti woke, semejante a la de Javier Milei en Argentina. Ese ajuste de motosierra ha llegado como sabemos hasta la ayuda exterior de los Estados Unidos y a entidades tales como la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) y la Fundación Nacional para la Democracia (NED). También hasta el Departamento de Estado y el mismo Departamento de Defensa. Según el Secretario de Estado Rubio sólo en la AID ya se han eliminado el 83 % de los programas, pues según su criterio no responden o incluso contradicen el interés nacional de los Estados Unidos.
Con la motosierra de DOGE no solamente se está reduciendo el gasto público y el tamaño del gobierno federal sino que al mismo tiempo se está realizando una revolución conservadora contra todas las oficinas y programas que tengan que ver con el “wokismo”.
La motosierra ha llegado incluso a los programas a favor de la democracia y los derechos humanos en la oposición a los regímenes autoritarios de la región. Se han cancelado 92 de los 95 programas del Instituto Internacional Republicano (IRI) y unos 100 programas del Instituto Nacional Democrático (NDI). Es decir que los recortes están afectando sobre todo a los programas de opositores a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Pero al mismo tiempo recientemente Trump le canceló la licencia a Chevron para operar en Venezuela y Rubio ha manifestado que evalúan sacar a Nicaragua del Tratado de Libre Comercio CAFTA-DR.
La misma Organización de Estados Americanos (OEA) con su nuevo Secretario General Albert Ramdin, así como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) podrían estar en la mira de los planes de ajuste de Elon Musk, Marco Rubio y Mauricio Claver-Carone.
De manera que los ajustes han afectado fuertemente a una gran cantidad de organizaciones no gubernamentales, oficinas estatales y programas en la América Latina y el Caribe que eran financiados con fondos públicos del gobierno de los Estados Unidos. Pero tal parece que la motosierra de DOGE no distingue entre amigos y enemigos en geopolítica y corta por parejo todo lo que a juicio de la administración Trump no está alineado con los intereses nacionales de los Estados Unidos de América.
- Óscar Álvarez Araya fue durante dos gobiernos Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Costa Rica en la República de China en Taiwán ( 1998-2006) y Asesor del Presidente de la República de 1990 a 1994. ↩︎