Apoyo al pueblo cubano en su lucha por la libertad
Declaración de Legado a las Américas
El 1 de enero de 1959, Fidel Castro y el Ejército Rebelde entraron en La Habana tras derrocar la dictadura de Fulgencio Batista. Previamente, el 17 de febrero de 1957, Castro había negado su filiación comunista en una entrevista concedida a Herbert Matthews del New York Times en la Sierra Maestra. Dicho reportaje fue publicado en la primera plana del diario, proyectando una imagen distorsionada de sus intenciones.
Sin embargo, el 2 de diciembre de 1961, durante una comparecencia en el programa Universidad Popular, Castro despejó cualquier duda con una frase que marcó la historia política de la región: «Soy marxistaleninista y lo seré hasta el último día de mi vida».
La Realidad del Régimen Desde entonces, la revolución instauró un régimen totalitario que ha ejecutado a miles de cubanos en el paredón y suma ya 67 años de opresión. Este sistema se caracteriza por:
- Monopolio Político: La existencia de un partido único, reconocido como la única fuerza legal.
- Culto a la Personalidad: La glorificación de Fidel Castro y el Estado mediante la propaganda oficial.
- Absolutismo: Una concentración total del poder, sin división de facultades ni garantías para los derechos individuales y políticos.
- Adoctrinamiento y Censura: La supresión de la libertad de culto y un sistema educativo sometido al control ideológico marxistaleninista.
Bajo el pretexto del embargo estadounidense, la dictadura ha intentado ocultar el fracaso de su modelo económico y social.
Hoy, el pueblo cubano sufre carencias extremas y una represión creciente contra la disidencia. Ante el aumento del malestar popular, el gobierno se enfrenta a una disyuntiva: recrudecer la violencia o negociar una transición que comience con la liberación de todos los presos políticos.
Por lo tanto, hacemos un llamado urgente a:
1. Gobiernos y Organismos: Instamos a las naciones con posturas democráticas, parlamentos, partidos y medios de comunicación a unir fuerzas para presionar al régimen de La Habana.
2. Comunidad Internacional: Exigimos a la Unión Europea y a la ONU que deje de servir como «manto protector» de la dictadura.
La lucha por el fin de la tiranía en Cuba es un deber moral y político. El contexto actual indica que los vientos soplan a favor de alcanzar esta meta de libertad.
Iberoamérica, 14 de marzo de 2026
